Providencialmente, como tienen que ser las cosas que son de Dios, os he encontrado en esta página web que tanto asombro me ha producido. He encontrado en ella una FUERZA nueva, increible... ese tipo de fuerza que sólo puede venir de Cristo. Y es cuando he comprendido que todos estamos llamados a la santidad, a ser santos, que esto no es de antiguos ni de gente rara. No. Esto es algo que nos apremia a todos. Resulta que ahora he visto que, si tengo unos sentimientos, no soy yo sólo el que los tiene, que hay muchos chicos que como yo sienten lo mismo y que tienen mucho que enseñarme, de lo que yo aprender de ellos, en vistas de ser un buen cristiano, no a medias tintas, sino de verdad... Es lo que quiero de verdad...
Me da pena todo el tiempo perdido años atrás. Me da pena muchísimas cosas que acontecen en la vida pero, lo que más pena me da es que no hay tenido la oportunidad de pertenecer a un grupo joven, tal vez sea esa la razón por la que me cuesta tanto abrirme a los demás.
Yo estuve hace muchos años en el Seminario Menor, pero fracasé. Fracasé porque me creía una isla, porque me creía mejor que todos, porque no tenia la madurez necesaria. Desde entonces hasta ahora mi vida ha sido continuos tumbos de un lado hacia otros, cerca de Cristo, si, pero dando tumbos, siendo incoherente, siendo mal cristiano... Todavía se mueve por mi corazón ese gusano pero... estoy tan poco "hecho" todavia...
Me estais dando mucho ejemplo. Reconozco que si no voy a donde ustedes es porque no conozco a nadie y me da muchísima verguenza... En fin, rezad por mi y, si podeis, ayudme.
